La Armada Nacional, en articulación con Coralina y la Fundación Tortugas de Mar, ejecuta el proyecto Blue Sea Turtle Sanctuary, una iniciativa de conservación enfocada en las tortugas carey, cabezonas, verdes y laúd que habitan en las aguas del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
De esta forma, las islas menores de Roncador y Albuquerque concentran la mayor presencia de estas especies, gracias a su posición geográfica y condiciones estratégicas. Desde los puestos navales avanzados ubicados en esas zonas, militares realizan monitoreo permanente de nidos, control de desoves y seguimiento al proceso de eclosión.
Cabe destacar que durante el 2024, las áreas vigiladas registraron 3.950 huevos eclosionados, una cifra que las autoridades consideran positiva frente a la importancia de estas especies para la salud de los arrecifes de coral y el equilibrio del ecosistema marino.
El Cabo Castellanos describió cómo funciona la vigilancia en terreno. “Nosotros le brindamos una ayuda, estar pendiente de los nidos en el momento de cuando la tortuga llega a desovar; verificamos la fecha de 45 días, estamos pendientes cuando las tortugas empiezan a eclosionar”.
Asimismo, el trabajo nocturno es clave para localizar a los animales antes de que desoven. “La labor comúnmente existe una guardia de dos personas donde hacemos el rondeo, y ahí encontramos exactamente no a la tortuga sino que ellas van dejando una huella, un registro, porque son pesadas, y ahí vemos el camino y la ubicamos más fácilmente”, indicó el Infante Rodríguez.
El proyecto también incluye capacitaciones para fortalecer la cultura de conservación de estas especies, declaradas en riesgo a nivel mundial.
