San Andrés está en temporada de ciclones tropicales desde el 1 de junio, y este año coincide con la presencia confirmada del fenómeno El Niño. Las autoridades locales explican qué implica esa combinación y qué medidas están en marcha.
El IDEAM confirmó el pasado 11 de junio que las condiciones de El Niño ya están presentes tanto en el océano como en la atmósfera, con más del 95% de probabilidad de que se mantengan durante el segundo semestre de 2026 y hasta el primer trimestre de 2027.
El instituto estima además una probabilidad del 63% de que el fenómeno alcance intensidad “muy fuerte” entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
“El fenómeno del niño y la niña son fenómenos estacionarios, son fenómenos normales que se producen cada cierto tiempo, son cíclicos. En términos concretos, El Niño corresponde a temporadas de calor y sequía, mientras que La Niña trae lluvias intensas“, explicó Samuel Castro, secretario de Gestión del Riesgo de la Gobernación de San Andrés.
Castro señaló que el cambio climático está alterando la frecuencia de estos ciclos. “Antes sabíamos que un fenómeno niño podía presentarse en un año y dentro de los próximos cuatro años podíamos tener otro. Actualmente toda esa variabilidad climática ha cambiado, los períodos e intervalos de tiempo también han cambiado”.
En cuanto a la temporada ciclónica, el secretario aclaró que la presencia de El Niño tiende a reducir el número de ciclones, aunque no los elimina.
“No quiere decir que no vamos a tener ciclones tropicales. Sí podemos tener huracanes de diferentes categorías, no en la cantidad como se espera en una temporada normal, pero sí tendríamos la ocurrencia muy probable de algún huracán o algún ciclón tropical”.
Agregó que durante fases de El Niño, los ciclones que se forman tienden a desarrollarse con mayor intensidad, dado el calentamiento de la capa superficial del mar.
Las proyecciones de la NOAA para 2026 estiman entre 8 y 14 tormentas tropicales, de las cuales entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes y entre 1 y 3 alcanzar categorías mayores —3, 4 o 5—. La temporada se extiende hasta el 30 de noviembre.
“Una vez inició la temporada de ciclones tropicales, nosotros empezamos a implementar una serie de medidas para preparar la comunidad, para que cuando ocurra, si ocurre, estemos preparados”, añadió Castro.
A nivel nacional, el IDEAM recomienda consultar sus boletines oficiales de predicción climática y de seguimiento al fenómeno ENOS, disponibles en su sitio web.
