Tras la caída de parte del cielo raso de la sala de reanimación del Hospital Departamental de San Andrés, durante la noche del domingo 27 de septiembre, el secretario de Infraestructura, Alen Jay Stephens, indicó a Paréntesis que sostuvo un diálogo con el gerente de la institución para garantizar la seguridad de pacientes y personal asistencial.
De acuerdo con el funcionario, de ese encuentro surgió la conclusión sobre la necesidad prioritaria de contar con un plan de mantenimiento preventivo ajustado a las condiciones de un centro hospitalario, que debe responder no solo por la salud de las personas sino por la seguridad de quienes acuden a sus instalaciones.
Stephens indicó que el gerente del hospital se comprometió a adecuar en el corto plazo la zona afectada y, de manera preventiva, a revisar otras áreas que podrían presentar riesgos similares, como la zona de pediatría y algunas áreas de observación.
Sobre las causas del desprendimiento, el funcionario explicó que el hospital cuenta con un sistema de aire acondicionado con años en funcionamiento. Según el reporte recibido, “la infraestructura que ha quedado por encima de los cielos rasos presenta humedad y genera filtración de agua […] con el contacto del agua acrecienta su peso y el peso genera ese tipo de afectación”, dijo en diálogo con Paréntesis.
Stephens señaló que, dado que el sistema ya no está en funcionamiento, una de las recomendaciones es retirar progresivamente, a medida que se intervienen las áreas, las estructuras que vienen generando afectaciones, para evitar futuros daños.


