San Andrés recibió durante cinco días a líderes comunitarios, autoridades tradicionales y delegaciones internacionales que protagonizaron la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental.
El encuentro, que contó con la presencia del presidente Gustavo Petro, la ministra de Relaciones Exteriores y vocerías raizales, garífunas, miskitas, creoles, afro-costarricenses y afro-nicaragüenses, dejó acuerdos enfocados en los pueblos étnicos de la región.
De esa forma, durante el encuentro se realizó la firma de la Confederación de los Pueblos del Caribe Occidental, un mecanismo de integración que busca unir esfuerzos entre comunidades étnicas para avanzar hacia un desarrollo multilateral.
Simultáneamente, la Cancillería de Colombia presentó el Observatorio de Política Exterior, una herramienta diseñada para acercar la diplomacia del Estado a las comunidades del Caribe colombiano.
Entre tanto, las mesas temáticas abordaron lenguas ancestrales, derechos humanos, reparación histórica, resiliencia climática, comercio regional, conectividad aérea, género y medios comunitarios. Honduras, Costa Rica, Nicaragua y otros países trabajaron en propuestas conjuntas para enfrentar los desafíos compartidos de la región.
Mirta Colón, presidenta de la Organización Negra Centroamericana y miembro de la comunidad garífuna, valoró el crecimiento del encuentro frente a su edición anterior:
“Hay más invitados internacionales este año de las comunidades negras; hay más garífuna, hay más miskitos, hay más afropanameños, afrocostarricenses, entonces hay más presencia“.
Colón también señaló uno de los retos estructurales pendientes: la conectividad aérea entre los territorios.
“¿Cómo nos acercamos más a estas comunidades que tenemos más cercanas, en vez de dar ese vueltón? Cómo nos acercamos más teniendo una ruta más rápida”, planteó.
La cumbre cerró con una agenda de trabajo proyectada a uno y dos años, con el Archipiélago consolidado como territorio de encuentro para la diplomacia étnica del Gran Caribe.
