La Contraloría Departamental hace seguimiento a los kioscos construidos en Haynes Cay y Rose Cay, cuyas obras no han sido terminadas ni formalmente entregadas, y que ya son ocupados por integrantes de la comunidad ancestral, informó el contralor departamental, Robert Sánchez.
El seguimiento se realiza en una mesa de control social que reunió a entidades departamentales para revisar el estado de los kioscos. Según Sánchez, la Secretaría de Infraestructura aún no define la situación de las estructuras, un asunto que consideró prioritario.
“Hoy en día ya la comunidad ancestral ha ocupado esos kioscos sin haberlos terminado, sin haber una entrega, sin haber una liquidación. Lo que estamos tratando de buscar con estas reuniones es evitar el daño al patrimonio y que las obras sean de uso y disfrute de la comunidad, tanto residentes como turismo”, dijo el contralor.
Sánchez recordó que el turismo es el sector que mueve la economía de la isla y que Haynes Cay y Rose Cay figuran entre los atractivos más visitados por turistas y residentes.
En el encuentro también se acordó gestionar, en un plazo corto, el retiro de escombros y residuos sólidos tras la caída de unos kioscos en Rose Cay.
La próxima mesa de seguimiento quedó programada para el 27 de noviembre. Antes, según explicó el contralor, se adelantarán gestiones internas, entre ellas una consulta previa con la gobernadora la próxima semana.
Sánchez agradeció a las secretarías de Gobierno, Turismo, Seguridad e Infraestructura, a la gobernadora y a la convocante de la mesa y dijo que la Contraloría actúa como facilitadora para que las obras se culminen en beneficio de la comunidad.
